lunes, 22 de diciembre de 2008

Queridos reyes de Occidente

Queridos reyes magos,

Este año acudo a vosotros porque los reyes de Oriente llevan mucho tiempo sin responder a mis demandas. Casi no aparecen en los periódicos durante el año (a menos que sea en forma de conflicto, todos unidos bajo la nomenclatura de terroristas o en oscuras cárceles de una isla perdida en medio del océano). Por ello, y como veo que difícilmente nos llegarán regalos de ellos, me dirijo a vosotros, los de Occidente, que parecéis poseer más bienes y más respuestas, para haceros mi lista para el 5 de enero en la noche. Ese día me gustaría que dejaráis bajo el árbol de Navidad algunos pequeños detalles, como:

- Un nuevo mapamundi: que se ilumine como el que tengo ahora al conectarlo a la luz pero que cambie un poco los países de lugar. Me aburre ya ver tanto debate en unas zonas y tanta debacle en otras. Mézclenlos por un tiempo, por favor. Eso de separarar Norte y Sur ya hace mucho que se instauró. ¡Innoven un poco!

- Algunas nuevas filosofías: la religión católica quedó ya muy anticuada aquí en mi mundo. Todavía creen que la educación les pertenece, no lograr superar esa dicotomía de predicar la humildad pero vivir en templos de oro e imaginan que los seres humanos siguen casándose de blanco ¡porque son vírgenes! Además, prefieren que se extienda el sida a aceptar la promiscuidad. Ayúdenles un poco a entender el nuevo mundo, ustedes que pueden.

- Nuevos Bernard Leon Maddof: que roben a los ricos y les hagan igual de vulnerables que los pobres ciudadanos de pie que perdieron una casa en construcción porque todo un imperio de inmobiliarias decidió cerrar el chiringuito antes de perder un euro. Arruinen a los especuladores, aunque sea sólo un tiempo. Denles pisos de alquiler y quítenles las fincas con piscina. Sólo para que experimenten como se vive entre los mortales.

- Polvos mágicos contra la desidia: me he dado cuenta en el último tiempo que se ha extendido en el entorno ese estado de ánimo que nos impide darnos cuenta que queda un largo trecho para que los africanos tengan que prestarnos pateras para emigrar hacia sus costas. Repartan libros de El Roto, estas Navidades. Su ironía es la única que puede mostrarnos la hipérbole del lamento.

- Tiritas contra el olvido: para trasladar las víctimas de la guerra civil de las fosas comunes a la Audiencia Nacional, sacar el polvo de los barcos llenos de españoles que viajaron de incógnito a tierras latinas, rememorar la España anterior al ingreso en la UE, desempacar los pactos políticos que todos dicen no haber firmado,...(esa lista es interminable, con uno de ellos me vale!)

- Nuevos Saramagos, Lydias Cacho, Yoanis Sánchez, Susans Sontags, Josephs Stiglitz: o cualquiera otra mente brillante -periodística, filóloga, economista o escritora- que no titubeen al hablar de sus pasiones, que crean (cada uno en lo suyo), que señalen con el dedo las varas del poder y de la corrupción, que no tiemblen al reconocer errores, que identifiquen a los vanidosos, que no se escondan en las sábanas del conformismo. Que transmitan su osadía.


Sé que es mucho pedir para el nuevo año. Pero me insisten en que las demandas deben ser elevadas porque terminan rebajándose. Así que, sólo con que me traigan uno de los regalos, me daré por satisfecha. Aunque, si les queda un espacito debajo del árbol, les pediría que me inyecten algo más de rebeldía, mucho insomnio, las mismas ganas de devorar letras y vidas y más valor para enfrentar los sueños.

Atentamente,

Àngels

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y que esos reyes nos sigan regalando la pasión de tus escritos.

Lux Lisbon dijo...

Uaaaaaaaaaaaaauuuuu...has donat en el clau..poesia pura....